Biofilia

BIOFILIA: AMOR POR TODO LO VIVO

Mi experiencia de vida

Las actividades al aire libre como el senderismo, el trail, baños de bosque, caminar descalzo, caminar bajo la lluvia o perderse en algún parque natural de Granada, están cada vez más dentro de mi y los promociono como la cura para el estrés, ansiedad, mejora cardiaca y como despertador de conciencias -sobre todo desde que vivo en Granada, España, como uno de los mejores destinos de turismo en la naturaleza que conozco, lo tiene todo montaña, bosque y playa. Pero ¿qué es lo que subyace a este deseo de salir a la naturaleza?, ¿de dónde nace ese placer que sentimos al contemplar un bonito bosque o al oler hierbas de la montaña? El concepto de “biofilia” podría ayudar a responder estas preguntas.

Biofilia quiere decir “tendencia o amor hacia lo vivo”.

Viene del latín “bio” que significa vivo y “philia” que es un tipo de amor fraternal que suele traducirse como amistad o afecto.

El concepto fue utilizado por primera vez en 1973 por el psicólogo y filósofo Erich Fromm para referirse a “la atracción por la vida”. Y luego, en 1984 por Edward O. Wilson en su libro Biophilia, donde el biólogo establece que la capacidad de maravillarnos por la vida que nos rodea es una tendencia innata, presente genéticamente en los seres humanos debido a que toda nuestra evolución ocurrió en medio -y gracias a- la naturaleza.

Desde estos primeros pasos, un grupo interdisciplinario se une para ir más allá en la investigación de como la naturaleza es indispensable para nosotros desde un punto de vista evolucionista, cognitivo, intelectual, estético, e incluso espiritual. Nace la “hipótesis de la biofilia” plasmada en el libro The Biophilia Hypothesis publicado en 1993 y editado por Stephen R. Kellert y Edward O. Wilson.

Lo fascinante de este libro y de esta hipótesis en particular, es que se abarca de manera integral las distintas dimensiones del ser humano. Ese placer que sentimos al estar en contacto con la naturaleza ¿tiene un propósito evolutivo o una motivación espiritual?, o quizás ¿ambas van de la mano y lo que importa es la relación en sí?, el hecho (ya sea ecológico o psicológico), de que solo existimos -humanos y naturaleza- en la interconexión, y que la biodiversidad es fundamental para la vida.

Cada vez es más frecuente encontrarse con investigaciones de distintas universidades de todo el mundo, que demuestran cómo el contacto con la naturaleza beneficia la salud humana. Por ejemplo, una caminata por el bosque puede: bajar la presión arterial, bajar los niveles de adrenalina en la sangre, disminuir la ansiedad, mejorar la concentración y la memoria, reducir la probabilidad de sufrir depresión, hipertensión y enfermedades cardiovasculares; y hasta prevenir el cáncer.

Estos descubrimientos han motivado movimientos que incorporan el contacto con la naturaleza con un fin terapéutico: en Japón desde el 2004 se está desarrollando la llamada “medicina del bosque” donde se llevan grupos de personas al bosque para hacer un shinrin yoku que se traduce como “baño de bosque”. Y en Singapur, en el hospital “Khoo Teck Puat Hospital” se ha buscado llevar la naturaleza a las personas, llenando los jardines, paredes y pisos del edificio de abundante biodiversidad (de plantas, aves e insectos), siguiendo los estudios que dicen que en un ambiente verde los pacientes demoran menos en su recuperación.

Si miramos hacia otras culturas, podemos dar cuenta que la biofilia no es para nada una idea nueva. Para diversos pueblos originarios con sentido común, el sentimiento de amor hacia lo vivo es incuestionable. Prueba de esto son los conflictos existentes en todos los continentes debido al choque de paradigmas entre las culturas sostenibles y las naciones occidentales capitalistas, entre el deseo de los primeros de cuidar la tierra en concordancia con sus investigaciones científicas, y de los segundos de ver la tierra como mero baúl de recursos naturales listos para ser destruidos y explotados.

Pensamos: ¿Cuál es el equilibrio?

Voy a dar un ejemplo simple. Hasta donde me conozco, cuando me estay por enfermar el cuerpo me da señales, por lo menos es mi caso, escuchando a nuestro cuerpo. El planeta nos está dando señales de enfermedad, cambios provocados por nuestra ignorancia el ultimo covid-19 y no lo estamos escuchando. Pero a la vez empezamos a descubrir que estamos ligados irremediablemente a lo emocional y espiritual.

¿Es más probable que tomemos conciencia del camino, que aún tenemos que recorrer con estas señales?

¿Cómo sociedad amamos, comprendemos, para de verdad cuidar la vida?

El cambio de paradigma está surgiendo. La era de la conciencia es ahora. La llamada de la naturaleza es cada vez más fuerte.

Inspira, ama y contribuye.

Disfruta de tu experiencia de vida en la naturaleza.

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